La heladería Fragolate está ubicada en la esquina de La Bolsa, pero ¿saben por qué esa esquina tiene ese nombre? Una de las cosas más hermosas y curiosas que tenemos en el centro de Caracas son las diferentes historias y leyendas que han dado la nomenclatura a cada esquina del casco histórico caraqueño.

El diplomático y periodista Abraham Quintero nos explica: “…los curiosos nombres de las esquinas del centro de Caracas (extendido hasta la zona de Los Caobos) no es obra de las autoridades municipales,

sino del pueblo caraqueño, necesitado de una orientación en una ciudad en las que todas las casas se parecían”. Es así como se van dando los nombres y, que con el pasar del tiempo varias de ellas han cambiado y otras, como la que nos compete aquí, siguen siendo llamadas de la misma manera desde muy antigua data. Su denominación nace en el año 1542 y se mantiene hasta la actualidad.

Para efectos prácticos, reseñaremos cronológicamente los diferentes nombres que ha recibido la esquina de La Bolsa.

1542:

La zona era parte de los terrenos del convento de Las Concepciones. Algunos cronistas aseguran que debe su apelativo a que en aquella esquina tenía su casa la bisnieta de don Diego de Boiza, conocido caballero de la Orden del Cristo, a quien un obispo de apellido Bastidas le encargó la gobernación de la Provincia de Venezuela.  De acuerdo a la leyenda, La Bolsa proviene de la descomposición del apellido Boiza. Pero ya era conocida con ese nombre y se constituyó como punto de partida para los viajeros. También se dice que fue mansión del capitán español Garci González de Silva, donde el gobierno descubrió la acuñación de monedas de platas llamadas “Fable”. Tiempo después se establece allí mismo el acaudalado barón de Corvaia, quien estableció un negocio de préstamo de dinero sin garantía, cobrando tal fama que el presidente Antonio Guzmán Blanco y los políticos la visitaban frecuentemente.

1725:

En ese mismo lugar existieron unas casitas que pertenecieron a don Francisco Pérez Camacho, profesor de música de la Real y Pontificia Universidad de Caracas. El sitio era conocido entonces como la “esquina de Camacho” porque allí se reunían los alumnos del músico colonial.

1856:

Aparece el plano de la época del consejero Miguel María Lisboa: La Bolsa se llama de Mercaderes, mientras la de este nombre llevaba el de Santana por la casa de comercio fundada en 1783 por los hermanos Santana, hoy edificio Mercaderes.

1870:

Don Emilio Roche instala su oficina de ropa hecha, lo que se conoce como sastrería, que con el tiempo se convirtió en “peña elegante”, donde se reunían prominentes personajes de la época.

1881:

Antonio Guzmán Blanco mandó a construir el Palacio de las Exposiciones lo que hoy se conoce como Palacio de las Academias.

1883:

El general José Antonio Páez instala la Oficina de Anotación de Hipotecas. En ese lugar se estableció la casa del Cantón Caracas

1888:

El entonces presidente de Venezuela, Juan Pablo Rojas Paúl decreta el mismo palacio como Academia de la Historia.